Agricultura ecológica sin pesticidas, abonos químicos ni transgénicos

La agricultura ecológica y la ganadería sostenible y ecológica. Hemos apostado por esto e Granja Santa Gadea: porque las cabras se alimentan de una producción agrícola exenta de pesticidas, herbicidas, abonos químicos y productos transgénicos, y porque Santa Gadea cumple con el resto de prácticas del reglamento.

Las cabras de Santa Gadea habitan una nave de madera situada a orillas del Ebro. Se alimentan tres veces al día de las leguminosas cosechadas en la explotación, con un añadido de pienso ecológico, y salen al exterior cuando así lo desean.

La agricultura ecológica en Granja Santa Gadea consiste, básicamente, plantas plurianuales: esparceta, praderas polifitas, ray-grass, festuca, lilium, bromo y alfalfa, limitando a una pequeña superficie los cereales, que se siembran como apoyo alimenticio para la fauna salvaje autóctona. Por consiguiente, exceptuando la pequeña cantidad de cereal, el resto de las tierras sólo se labran con grada de discos* cada cinco o seis años.

Esto contribuye eficazmente a mantener la estructura del suelo, así como su microfauna y microflora. Todo ello es básico para un suelo “sano”.

Por añadidura, los residuos orgánicos de nuestras cabras resultan ser un magnífico abono natural y ecológico que se utiliza en los campos, evitando la utilización de abonos químicos y demás productos fitosanitarios de síntesis química.

La cama de paja del aprisco se cambia una vez al mes para evitar enfermedades, y en Santa Gadea se aprovecha este residuo como base sustancial en una fermentación anaeróbica y a bajas temperaturas que dará como resultado un magnífico abono natural.

Este proceso fermentativo se acelera a un tiempo récord de tan sólo dos meses con la ayuda de un catalizador bacteriano natural, comúnmente conocido como EM.

Gracias a estas prácticas de agricultura ecológica, hemos sabido mediante análisis que la condición actual de nuestros suelos es inmensamente mejor que la que tenían al empezar la aventura de Santa Gadea.

Santa Gadea organic fertilizer

* La grada de discos: un arado voltea una capa de unos 20 cm, y la grada de discos solo la mitad (máx. 10 cm). Ayuda a mantener la estructura del suelo y los microcanales formados por raíces, insectos y lombrices, a través de los cuales circulan el oxígeno y el agua. Esta capa superior es la más importante del suelo, ya que allí vive el 80% de los seres vivos. Con un arado acabamos con microorganismos, insectos y lombrices, y además obligamos a la naturaleza a reconstruir esos canales año tras año.